La belleza no comienza con el maquillaje. Comienza con la confianza. La identidad de Flor Torres fue creada para transmitir elegancia, sensibilidad y sofisticación a través de un lenguaje visual limpio, femenino y atemporal. Especializada en maquillaje profesional para novias, la marca necesitaba proyectar algo más profundo que estética: debía comunicar seguridad, delicadeza y una experiencia premium enfocada en uno de los días más importantes en la vida de sus clientes. El objetivo fue construir una identidad capaz de sentirse: elegante sin excesos femenina sin caer en lo obvio moderna, minimalista y emocional La dirección visual se desarrolló a partir de líneas suaves, composiciones limpias y una paleta profunda que aporta exclusividad y carácter, equilibrando perfectamente lujo y cercanía. El isotipo nace de la unión y fluidez de las iniciales, generando una marca sutil, refinada y memorable, diseñada para vivir con armonía tanto en aplicaciones impresas como digitales. Cada